Por la boca muere el pez
Cada vez que Chávez sufre una derrota nos aparece en cadena con algún cuento chino que es utilizado por el chavismo para demostrarnos a los “disociados” que nos equivocamos, Chávez no es ese ser mezquino que los medios nos hacen creer, todo es culpa de Globoterror y sus secuaces mediáticos financiados por la CIA que nos hacen ver una realidad inexistente, en realidad Chávez es un hombre de bien cuyo único pecado es ser demasiado humano.
Y es cierto, Chávez es tan un humano que cae en errores en los que podemos caer todos, de hecho uno de sus peores defectos es el hecho de hablar siempre más de la cuenta. La lucha encarnizada del chavismo en contra del capitalismo es una muestra de este hecho en el que no solo incurre el propio Chávez si no incluso sus seguidores, así vemos acalorados discursos en contra del Whisky, las Hummers y los lujos capitalistas, pero posteriormente los vemos a bordo de lujosos e imperialistas vehículos, dando fiestas al más puro estilo yankee con Whisky del caro que tanto critican, vistiendo las más exclusivas marcas producidas en el imperio que tanto dicen odiar o simplemente visitando el imperio quizás para comprobar con sus propios ojos los horrores que se disfrutan viven allá.
Algunas de sus supuestas luchas podrían contar con el apoyo popular si luego no dijera o hiciera cosas que echaran por tierra la credibilidad que podrían tener y dejan ver sus verdaderas intenciones, a fin de cuentas termino creyendo que lo que hablan no es más que demagogia pura con el único fin de mantener a su lado a las masas populares. Por ejemplo su lucha contra el Whisky se contrasta con las propias declaraciones del máximo jefe de estado en plena Asamblea Nacional y ante la mirada atónita de los embajadores invitados a la misma, Chávez confesó que consumía pasta de coca todas las mañanas tras defender a la narcoguerrilla terrorista de las FARC, diciendo “Evo Morales me manda la pasta de coca. No es cocaína. En Bolivia es todo un sistema económico y social, yo la recomiendo”, ahora ya entiendo porque se destina tanto dinero a Bolivia, necesitamos mantener la producción de coca para saciar la rara (al menos en la sociedad actual venezolana) costumbre del primer mandatario.
El trasfondo verdadero de todo esto es que Chávez simplemente ataca aquello que viene de quien él considera su enemigo, mientras apoya lo que proviene de quien él considere un hermano revolucionario más. No importa si es la coca que siembra Evo, mucho menos si es Opio iraní o los puros cubanos, esos muy socialistas tabacos que cuestan 300$ la unidad, no importa que lo que se apoya vaya en contra de nuestras costumbres ni mucho menos que pueda ser más o menos dañino para la sociedad, lo importante es que se apoya a un camarada. Podrán entender mejor la idea leyendo este artículo de Manuel Malaver.
Así llegamos al terreno de la defensa de las FARC, que tanto nos ha ocupado estos días y tantos ríos de tinta se han necesitado para discutir sobre ese nuevo apoyo. No importa que Chávez este apoyando a unos terroristas (por los hechos que cometen), no es importante que Venezuela incurra en la injerencia (tan criticada por Chávez cuando es contra él) en los asuntos internos de Colombia, no importa que sus declaraciones contribuyan a respaldar el secuestro, la extorsión y el asesinato como métodos para alcanzar objetivos políticos, vean algunas imágenes de las “facturas” de las FARC. Aquí lo que realmente importa es que para Chávez el grupo terrorista se identifica con su agenda “bolivariana” manchando así nuevamente el nombre de nuestro Libertador y ofreciéndoles el apoyo que los venezolanos nos negaríamos a dar, lo importante es que son otros hermanos revolucionarios, no el daño que le puedan hacer a la sociedad.
Ahora que Colombia, a través de Luis Carlos Restrepo dice que las declaraciones de Hugo Chávez están violando artículos de la ONU y la OEA sobre la no injerencia en asuntos de otros estados y que remitirán una Nota formal de Protesta, sale Chávez a afirmar que lo suyo no es injerencia y que manden las notas que quieran. Y es que ha vuelto el bravucón de Sabaneta, el mismo que hablaba de 3R cuando tan solo le interesa una R, la de Reelección Indefinida, afirmandonos incluso que la inseguridad es apenas un menudo problema, este el mismo Chávez que a cada victoria la adorna con una serie de declaraciones y sucesos que echan por tierra cualquier vestigio de “buenas intenciones” del mandatario nacional.
No concibo el hecho de que podamos apoyar, opositores o chavistas por igual, al secuestro como un instrumento de lucha política, es como darle carta blanca a las FARC para venir a nuestro territorio a continuar secuestrando y extorsionando para mantener la financiación de su lucha política, a fin de cuentas de algún lugar sacan los fondos para su lucha armada. Así mismo es inconcebible apoyar a un grupo que utiliza el narcotráfico como otro de sus medios de sustento a sabiendas de que las drogas son uno de los mayores males en el mundo actual y que apoyar a quienes las comercializan o se benefician de ellas va en detrimento de nuestra juventud.
Mientras Chávez le miente a la opinión pública venezolana diciendo que las FARC no tienen secuestrados venezolanos y que de ser así ya él los hubiera liberado, saltan a la palestra pruebas de casos como los reseñados en esta noticia o la columna en la que Marianela Salazar en su columna de El Nacional confirma que los guerrilleros que entregaron a Clara Rojas y Consuelo Gonzáles portaban fusiles fal, aquellos que una vez pertenecieron a nuestro ejército, y que el comandante al frente de la misma portaba nada más y nada menos un flamante Kalashnikov. No hay que ser muy perspicaz para formar nuestras propias teorías.
Finalmente y como siempre, por la boca muere el pez.
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01 de Febrero de 2008 at 19:49
http://www.youtube.com/watch?v=PSpJpn1Djqk